El Plasma, en peligro de extinción.
La UE fijará en febrero próximo unos estándares de consumo energético máximo en los televisores a través de un reglamento cuya principal consecuencia práctica será la casi total desaparición de los televisores de plasma. No consta que los burócratas de la UE se planteasen siquiera por un momento prescindir de sus coches oficiales; más bien cargaron, como de costumbre, sobre las sufridas espaldas de empresas y ciudadanos la ardua tarea de luchar contra el (así llamado) calentamiento global que, por cierto, tiene a media España cubierta de nieve.
La medida puede impactar negativamente en el mercado del Digital Signage, abaratando tal vez los stocks de plasmas a corto plazo y encareciendo los precios medios por metro cuadrado de dispositivo de emisión a largo, ya que el precio del plasma venía experimentando reducciones continuadas durante los últimos meses; y puede impactar también en los diseños de las soluciones técnicas aplicables, porque la tecnología de plasma es la más indicada hoy por hoy para resolver ciertas necesidades como, por ejemplo, la confección de videowalls con bordes muy finos entre las pantallas del mosaico, o la construcción de monopantallas de formato súpergigante, como las desarrolladas por Panasonic o Samsung.
Por mi parte, no comparto el entusiasmo del redactor de El Mundo sobre el futuro inmediato de las pantallas OLED como tecnología masiva en el corto plazo; da la impresión que el redactor se deja llevar por la fiebre de lo políticamente correcto y ha puesto los ojos en blanco ante el adjetivo Organic, que es una cosa que viste mucho. Pero lo cierto es que nada permite asegurar que se producirá esa drástica bajada de precios que el entusiasmado redactor vaticina sino, más bien, lo contrario, porque a partir de ahora la tecnología OLED tendrá un importante competidor menos, y la reducción de la compentencia no suele facilitar las bajadas de precios, sino más bien lo contrario. Algo que los burócratas no suelen comprender con facilidad.

Dejar un comentario